En nuestro sector estamos acostumbrados a hablar de servicio inmobiliario. Casi siempre nuestras respuestas están direccionadas en analizar sobre la estrategia de precio, de negociaciones, de cómo vemos el mercado y de los seguimientos. Todo esto es muy importante en nuestro negocio y debemos prestarle mucha atención siempre. También hay un aspecto importante dentro de los servicios y eso es lo que determina la confianza que pueden tener nuestros clientes, la cual denominamos seguridad psicológica. Uno podría decir que la usamos a diario con nuestros clientes, pero en realidad qué significa.
Cuando hablamos de lo que podemos denominar la seguridad psicológica para
el cliente, en definitiva, es cuando los clientes tienen la sensación de que es
interpretado, cuando puede hacer preguntas, compartir sus preocupaciones, sin
sentirse juzgado o menospreciado. En definitiva, es lo que le permite a un
comprador decir que el agente de un Banco cuando pide un préstamo no lo
comprende o el vendedor pueda manifestarse y decir no sé por dónde comenzar.
Estas pequeñas cosas es lo que les permite a nuestros clientes detallar las
acciones que luego se ven plasmadas en un documento contractual (Ejem.: reserva
o autorización).
Ya sabemos que la compra o venta de una propiedad conlleva un proceso
emocional complejo. Los sueños y los riesgos se mezclan entre sí, pensar en el
dinero que hay que considerar para la transacción, los trámites legales que se
deben cumplimentar, sin dejar de lado la carga emocional familiar. Mayormente
cuando un cliente no se siente comprendido por nosotros, tiende a
autocensurarse, comienza a omitir información, evita hacer preguntas y hasta
minimiza sus preocupaciones. Esto si se transforma en silencios, conlleva un
costo, nos puede generar algunas expectativas equivocadas, como pasar por alto
con señales equivocadas, nos puede llegar a disminuir la confianza, inclusive
podemos llegar a pensar que logramos una transacción exitosa y al final resulto
que está cargada de una emocionalidad agotadora.
Cuál sería el motivo para los vendedores y compradores, sin importa su
razón social, aspectos como que nadie pediría un trato preferencial,
simplemente la gente de cualquier origen pide no tener que actuar o demostrar
algo que no es, ya que no deben defender su legitimidad para poder tomar una de
las decisiones mas importante de sus vidas, como sea comprar o vender un
inmueble.
Muchas veces, pequeños gestos o detalles hacen por completo que toda
relación cambie y sea mas armoniosa y fluida, tratando de no cometer errores o
suposiciones, ya sea que viene de un destrato determinado, que llegue una
pareja del mismo sexo o simplemente que cuando nos traen una propiedad para su
comercialización lo hagamos sentir que esa propiedad es un inconveniente para
nosotros, sin darle el tratamiento adecuado a las necesidades de nuestros
clientes. Esos momentos van a determinar si nuestros clientes están sintiendo
que están seguros como para poder confiar en nosotros como profesionales aptos
para tenernos en consideración al momento de querer realizar una transacción
inmobiliaria. Si nuestros clientes logaran tener una excelente experiencia se
logra una relación duradera y llena de recomendaciones.
Muchas veces por suponer nos lleva al derrotero de la confianza. Hay que
tener muy en claro para no confundirnos que la seguridad que podemos dar en
psicología no se transforme en un nicho de mercado. Muchas veces nosotros
suponemos con buenas intenciones como: quien decide una compra o venta de un
inmueble, a quien tenemos que sumar a participar en la compra o venta,
suponemos cuál es la dinámica de la familia, el nivel de las comodidades o
simplemente la forma en que nos vamos a comunicar a futuro. La realidad nos
marca que cuando comenzamos a dejar esas cuestiones de lado, tomamos conciencia
de lo que debemos preguntar: si quieren sumar a alguien en la comunicación que
tendríamos a futuro, de que manera consideran que nos debemos dirigirnos a
ellos, qué cosas consideran que debemos considerar en el proceso, sacando el
inmueble, qué cosas considerarían que nos facilite que obtengan una experiencia
más linda o más respetuosa.
Debemos tener herramientas que generen confianza y tener una clara
comunicación con los clientes. La psicología en nuestro negocio requiere
claridad, ya que como se sabe, cuando uno hace terapia necesita claridad para
saber qué esta sucediendo, por qué creemos que es importante y cuáles son las
cosas que van a seguir. Si somos ambiguos podemos generar una sensación de
impotencia, especialmente los que tuvieron experiencias caóticas. Todo lo que
podamos transmitir con breves explicaciones antes de tomar una decisión
importante nos puede devolver por parte del cliente mayor confianza, es
preferible tomar un breve tiempo de explicación antes de pedir largas disculpas
posteriores que muchas veces no sirven. Todo lo que podamos integrar a nuestro
sistema de trabajo de forma conjunta entre colaboradores y corredores es
importante, preguntar a los clientes si comprendió todo, si le quedo alguna
duda, si todo esta quedando claro, podemos preguntar si le gustaría que alguna
persona participara de la conversación, también seria bueno dejar que los
clientes se explayen cómodamente en vez de llenar formularios tediosos.
Recordemos que estos son simples ejemplos y cada uno puede hacer las
preguntas que considere necesarias según su modelo de negocio.
Tengamos en cuenta que la confianza se construye sobre la coherencia que
mostramos. No alcanza con decir aceptamos opiniones o que somos inclusivos,
debemos demostrarlo con acciones. Cuando mostramos nuestro plan de marketing
debemos tener en cuenta que los clientes se fijan en lo que decimos y en lo que
hacemos, miran el comportamiento de nuestro equipo y analizan nuestro
comportamiento frente a un error. Cuando estamos hablando de una experiencia
libre de prejuicios con una experiencia inclusiva, lo debemos demostrar con
señales claras e incorporadas de forma natural, para que el cliente no tenga
que prepararse para recibir un impacto incomodo.
Si utilizamos los que muchos denominan seguridad psicológica sumariamos
ventajas en nuestra empresa. Lejos esta de querer pretender que nuestros
colaboradores o nosotros nos convirtiéramos en terapeutas. Pero sí debemos
comprender que nuestra empresa de servicios inmobiliarios, también tiene como
base los servicios emocionales que vamos utilizando dentro de los procesos
técnicos. Los empresarios más exitosos comprenden que no sólo se debe
comprender la evolución del mercado, sino que debemos comprender que los
clientes se deben sentir seguros.
Tenemos que tener en cuenta que ésto marca una ventaja competitiva si la
consideramos y que los clientes quieren trabajar con profesionales en los
cuales puedan confiar. Estas cosas influyen sobre los clientes, para que seamos
recomendables y que su experiencia es excelente a pesar de lo estresante que
resulta estas operaciones inmobiliarias, lo que hace es que regresen a realizar
alguna otra operación o nos recomienden sin temor a equivocarse. Los clientes
buscan ser representados y que cuando estamos hablando de una casa o un hogar
no es un mero dicho, sino el lugar donde acobijan sus sueños.
Si logramos conseguir estos
objetivos estaremos marcando la diferencia como excelentes profesionales. Sin
duda alguna, el mercado nos premiará por nuestro conocimiento y las habilidades
para negociar con rapidez. Pero se destacarán aquellos que comprendamos que
ganar confianza no es el mero hecho de cerrar operaciones. Tengamos en cuenta que
creamos la primera conversación al evitar suposiciones teniendo en cuenta las
preocupaciones del cliente, el cual, debe sentirse relajado y tranquilo.
La seguridad psicológica que percibe el cliente delante de las inmensas
opciones que le ofrece el sector, puede convertirse en el factor diferencial,
siendo apreciado por el cliente como un punto valioso a la hora de tomar la
decisión de contratarnos.
La pregunta, entonces, es simple:
¿Nuestros clientes solamente
confían en nuestra capacidad para hacer la operación, o también sienten que
están en un lugar seguro para transitarla?
Por: Daniel Sande

